EMMA (UP TO DOWN)

Descalza y envuelta en una manta caminó hasta la terraza. Las luces alrededor se esparcían como luciérnagas ardiendo, iluminando con más fuerza que las propias estrellas. El piso 390 era lo suficientemente alto para separarla del ruido y la peste de las calles, de la polución extrema, y de los tullidos y los locos. Vivía allí su vida, como una princesa en una torre de marfil. En un apartamento lujoso, lleno de comodidades, una jaula de oro para escritoras aburridas, sin nada que contar, que escriben para mujeres que a penas saben leer.

El café siempre pone de buen humor. Pulsó un cortado en el cristal de la ventana, y una taza blanca y humeante salió de la mesa mientras ella se tendía sobre la hamaca. El terminal emitió una lucecita verde intermitente y las palabras “Message from Kiwi” brillaron sobre la superficie de la mesa. Allí mismo, ella apretó su dedo índice contra el cristal. Chateó un rato con Kiwi y luego se quedó dormida.

EMMMMMMAAAAAAAAAA

Emma saltó de la hamaca. La voz de su editora sonaba estridente por todas partes.

⁃ Mmmmmm, ¿qué, QUÉ?

⁃ Emma, guapa, que te estamos esperando. ¿No te ha dicho tu querida Minitú que tienes reunión, HOY?

Emma sonrió y guiñó el ojo al vacío.

⁃ Emma Dos, videoconferencia — contestó una voz metalizada

La cara de la editora Helena Klumt apareció en la cristalera. Cien veces operada, sus labios tenían el tamaño del culo de un vaso y sus ojos la expresión de un conejo.

⁃ Emma, guapa, estás hecha unos ciscos, ¿te has visto el pelo?

⁃ Buenos días, Helena, en cambio tú estás despampanante — dijo mientras se echaba una ojeada en el reflejo. ¿Camisón y coleta? Se sacó la goma, se atusó y pidió a Emma Dos un primer plano — ¿mejor así?

⁃ Mejor. Bueno, resumo: Tu di que sí a todo.

⁃ Okey, okey

⁃ Emma Gris, te presento a Jason Prats, el nuevo jefe de Publicidad de López-Fritzman-Xeng, que tiene nuevas ideas para nuestra sección editorial.

Un tipo joven, guaperas, repeinado y demasiado mono levantó una ceja al salir en pantalla y enseguida empezó a hablar:

⁃ Es un placer — sonrió con artificio — Llevo seis semanas entrevistándome con las famosas bloggeras de la sección femenina “Solitarias” de Ediciones Tormenta, propiedad de Editorial Caléndula, propiedad de López-Fritzman-Xeng. Usted es la onceava, y la última — sonrió de nuevo — Y desde luego, la más conocida.

⁃ Té helado — dijo de repente Emma Gris. Y una copa con sombrillita salió de la mesa — Ay, disculpa, es la costumbre, debería haberlo pulsado. Sigue, sigue…

⁃ Bien…entonces puedo tutearte

⁃ Por supuesto

⁃ Emma Gris, estamos muy contentos de tu éxito, porque es también un éxito nuestro, propio. Queremos conservarte en plantilla en esta nueva aventura, en esta nueva etapa de Caléndula. Aunque estamos apostando más secciones de hobbys, entretenimiento, noticias de sociedad y viajes, queremos conservar la sección “Solitarias” ya que sois el latido del corazón de la empresa. — el chip con la marca de dientes copyright made in china casi podía verse en su sonrisa.

⁃ Qué bonito — dijo Helena — “Solitarias” representa un elevado tanto por ciento de las ventas de posts, artículos y novelas de la editorial -y añadió con tranquilidad: Vamos a premiar tu colaboración con un contrato indefinido.

⁃ Helena soltó un gritito. Emma sujetó la copa de té helado con ambas manos.

⁃ El resto del contrato sigue igual que hasta ahora, no rectificaremos nada, salvo los correspondientes porcentajes, que, como sabes, aumentarán considerablemente tus ganancias. De todas formas, leerás tu nuevo contrato, lo recibirás esta misma tarde.

⁃ Me parece muy bien — comentó Helena

⁃ A partir de ahora — continuó Jason en el mismo tono correcto pero atrevido, seña de la Universidad de Nuevos Talentos- recibirás un informe mensual mucho más detallado, con gráficos divertidos y referencias, sobre los temas de los que queremos que escribas. Si estás de acuerdo, damos por finalizada la reunión. Hoy inicio las entrevistas con la sección de “Dóminas” y no quisiera hacerlas esperar — sonrió de nuevo, esta vez de verdad.

⁃ Muchísimas gracias, Jason, eres un amor — respondió rápidamente Helena — Saluda a tu madre de mi parte. Emma, su madre es Juliette, una modelo maravillooosa, nos conocimos en Mallorca, en una fiesta…cuando éramos jóvenes y estábamos locas!!

⁃ Disculpen, señoritas. Muchas gracias por su tiempo, espero verlas en la Fiesta de Navidad de la Empresa. Viajaré a Barcelona con el señor López Junior para ese encuentro. Helena, cualquier cosa, aquí estamos. Emma, gracias por todo, eres la reina de los corazones solitarios.

Y colgó. Hubo un silencio. Que se prolongó.

⁃ Más hielo — dijo Emma

⁃ Lo has hecho muy bien.

⁃ No he dicho sí a todo. No he dicho sí. No he dicho NADA.

⁃ ¿QUÉEE?…¿eso qué quiere decir? No empecemos Emma, que tengo mucho trabajo, guapa.

⁃ No te preocupes, luego te llamo. Tengo que hablar conmigo misma.

⁃ Pero…¿qué?…pues las otras están que dan brincos!!…en fin, tú verás, guapa, hija, lo que te cuesta darte cuenta de las cosas…fúmate un porro y luego hablamos, sí…muaaaak

Colgó.

⁃ Desconexión — dijo Emma. Tenía la manía de ordenar, con esta palabra mágica, el bloqueo de puertas de la casa y el muteo del mayor número de canales al exterior, para quedarse aislada del mundo cuando quería pensar. Emma Dos dejó esas funciones al mínimo.

⁃ Emma Dos — dijo Emma — ¿qué deduces de la conversación?

Su propia voz, ligeramente metalizada, respondió:

⁃ Análisis individuo uno: Helena. Pequeña resaca. Relajada. De buen humor. Ya la conocemos.

⁃ Análisis individuo dos: Jason Prats

⁃ Horrible — interrumpió Emma — Un creído. Me recuerda a Gabriel. Se las folla a todas. Va de romántico. Es un trepa.

⁃ Universitario. Hipócrita clase 2. Contrato recibido. Condiciones óptimas.

⁃ Si…ya…ya…¿y qué hago con el dinero?…¿me voy de crucero y me ligo a un azafato?…¿todavía son los mismos?…¿me cambio a un piso más alto o me retiro a una casa en El Campo?…¡ME ABURRO, Emma Dos!…¡me aburro tanto como mis lectoras!…¡es desesperante!…¡ellos sólo quieren que se queden en casa y tenerlas contadas como a ganado!…¡y yo también lo soy!…¡ganado!…¡mercancía!

⁃ Emma Dos recomienda THC como dijo Helena, ya la conocemos.

⁃ Vaaaaleee

Una boquilla con un cigarrillo de marihuana atravesó el cristal de la mesa. Emma decidió abandonar la terraza.

-¡¡Llevo horas aquí!! — se quejó en voz alta

Fue a dejarse caer melodramáticamente sobre el sofá.

⁃ Llama a Kiwi. — ordenó

En pocos segundos, una alegre voz masculina saludó con ímpetu:

⁃ Emma!! ¿ha habido reunión?, ¿qué ha dicho el pijo de turno?

⁃ Contrato indefinido

⁃ Yujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu….espera, ¿mismas condiciones?

⁃ Sí

⁃ Yujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu…espera, ¿has grabado el contrato?

⁃ No, aún no lo he recibido.

⁃ ¿Yuju?

⁃ Todo bien, estupendo…-dijo con rabia — contrato indefinido, qué exótico, debo ser de las pocas personas en el mundo que tienen ese privilegio.

⁃ Pues sí.

⁃ Eso significa más intereses, más dinero. Seguridad por un tiempo. Cuanto más alto vuele, más lejos estaré de la realidad. Créeme…estoy aquí encerrada!! SOLA!! sólo te tengo a ti, y a Helena, a las otras solitarias, que están como un cencerro, y a Emma Dos!! No se me permite hablar con NADIE más, Kiwi!!!

⁃ La Fiesta de Navidad de la Empresa es dentro de unos meses.

⁃ Puaaaaaaaaaaaj ODIO la fiesta de fracasidad de la empresa puaj les vomitaría a todos encima

⁃ ¿Estás fumando?

⁃ ¡SÍ! -vociferó Emma

⁃ Bien, eso te relaja. Vamos a ver. Eres libre, puedes hacer lo que quieras. De renunciar no estamos hablando, ¿no?

⁃ ¡No!…¿y qué hago?…¿vuelvo al barrio?…¡estarán todos muertos, o lisiados!…y yo nunca podría volver allí…-sollozó

⁃ Ya sabes como son las cosas por abajo.

⁃ Pero no quiero estar sola, Kiwi.

⁃ Ten un bebé.

⁃ No voy a pagar por un bebé sintético que nunca crece, Kiwi. Y no me ofrezcas mascotas, tampoco las quiero. No quiero ver morir a nadie más que a mí encerrada en este piso.

⁃ Ese tono dramático es el que vuelve locas a las pijas que leen Solitarias.

⁃ ¡Qué asco, por favor!…

⁃ Oye!! Y el crucero??

⁃ Nooooo…he ido los últimos años y es horrible. Se nota a la legua que los azafatos son prostitutos, y las azafatas también, y al final se enrollan entre ellos. Sirve para desahogarse, Kiwi, pero no borra la soledad, ¡esta soledad!

⁃ El placer por la soledad es una cualidad básica de las Solitarias — recitó Emma Dos

⁃ ¿Ves?…¡eso!…esa cláusula del contrato. Gracias Emma Dos, ¿ya tienes el nuevo?

⁃ Contrato recibido. Condiciones óptimas.

⁃ Ay, si me lo has dicho antes, perdona…estaba histérica..¡Kiwi!…¡es eso!…yo ya no quiero ser una Solitaria.

⁃ Cariño, tienes demasiados followers.

⁃ ¡Podría tener los mismos en otra sección!…¡soy YO la que escribo!…¡y no un cómputo de palabras combinadas artificialmente como el resto de la información!…¡los escritores y escritoras somos el pulso de la editorial, ¿no? ¡Lo único que tienen vivo a parte de los lameculos!

⁃ Ajá, ¿y a dónde irías?…¿a Análisis Económico?

⁃ ¡Claro que no! Ya sabes que mi C.O.E es literario. Hubiera sido una feliz bibliotecaria de no haberse quemado todo el papel. Y los árboles.

⁃ ¡Sí!, bibliotecaria “feliz”, tú, seguro. Bueno, ¿qué?…¿Dóminas?, ¿Esposas?

⁃ ¿No puedo salir de eso que llaman público femenino?

⁃ También te leen hombres

⁃ Ya, pero eso la editorial lo ignora totalmente, y sigue dividiéndonos en géneros, y etiquetándonos, y poniéndonos un sello…

⁃ ¿Crítica social?

⁃ Por ejemplo!!..¿por qué no?

⁃ No hay crítica social en la sección femenina, ya lo sabes…y en la política, bueno, el nivel es alto, puedes comprobarlo, te vapulearían, allí hay bloggers muy duros, Trolls insufribles que se encharcan en discusiones estériles, como tú mima has dicho alguna vez, Emma. Y además, eres demasiado sensible, y eso también sale en tu C.O.E

⁃ Encasillamiento.

⁃ Así funcionan las cosas aquí arriba.

⁃ ¿Y en medio no hay nada?

⁃ Ya sabes que no.

⁃ Vale…¿qué queda?…quiero mudarme a una sección en la que pueda interactuar más a menudo con seres humanos de verdad. No te ofendas.

⁃ No me ofendo. Este no deja de ser mi trabajo.

⁃ Gracias. ¿Qué te parece, lo ves factible?

⁃ Creo que si vas con tacto podrían estudiar tu propuesta, si no es muy descabellada. No te imagino en Deportes.

⁃ Bah, allí no escriben, allí programan bots y de vez en cuando escupen estupideces.

⁃ Pues ya ves

⁃ Ya, bueno. Hablamos luego. Gracias.

⁃ No te precipites. Aquí estoy.

Silencio.

⁃ Silencio..- dice Emma en voz alta.

Las luces se atenúan.

Pasan unos minutos. Y dice, de repente:

⁃ Emma Dos, listado de secciones de C.O.E literario que abarque la editorial en las que yo podría encajar con una fiabilidad del…empecemos por el 60 por ciento…

Emma Dos recitó el listado, mientras Emma gritaba.

⁃ ¿Esposas?…pero, ¿qué se han creído?…de Solitaria a Esposa y me buscan un marido ideal que escriba sobre bricolaje…Emma Dos, busca condiciones incompatibles con mi C.O.E de “Esposas” y de paso de “Viajeras” y de…

⁃ Esposas: marido buscado por la Agencia López de Matrimonios C.O.E licencia de López-Fritzman con afinidad de convivencia del 55% y compatibilidad literaria del 80%

⁃ Viajeras: imposibilidad de llevar equipaje pesado #nadaquenomepermitallevarmeloslibros

⁃ Gracias Emma 2 sigue con la primera búsqueda

Y así se hizo de noche, poniendo pegas. Hasta que sonaron dos alarmas a la vez. Una, la de la cena.

⁃ Macedonia — pidió Emma

Y la segunda, la publicación de su último post titulado “Cómo vivir en el piso 390 y no querer tirarse al vacío” (me daría contra el cristal de seguridad)

⁃ Ponme con Helena en cuanto me duche

Devorando la macedonia, Emma dijo:

-Ahora

EMMA / Neobarna por Disnomia

Y en unos segundos Helena, sin maquillar, con los labios color rosado y los párpados tatuados,

contestó:

⁃ Bona nit, guapa, ¿has hablado contigo misma?

⁃ Bueno, he hablado, sí.

⁃ Dime, cariño. Tengo a Beth esperando su indemnización.

⁃ ¿Se ha ido?

⁃ La han despedido.

⁃ ¡Cielos!…¿por qué?

⁃ Su salud peligraba.

⁃ ¿Estaba enferma?

⁃ Su salud mental, guapísima, su salud mental.

⁃ Ufff…¿y qué va a hacer?

⁃ De momento, irá a un hospital de la Compañía por unos meses. Y luego, bueno, pues, tiene un buen currículum, supongo que podrá redactar newsletters, entrar datos orgánicos o quizás, yo si fuera su Kiwi se lo recomendaría, alquilar su vientre, que ahora hay mucha demanda y ella tiene…

⁃ Pobrecilla

⁃ Uy, sí, tú a todo le ves drama, hija…Bueno, ¿cómo estás de lo tuyo, guapa?…¿te has recuperado del shock?

⁃ He estado pensando, sí. Y bien, ya sabes que no quiero estar toda la vida sola en este piso…

⁃ Preciosa, si no estuvieras sola, no serías una Solitaria…

⁃ Por eso mismo. Ya no lo soy. Y, antes de que digas nada, quiero solicitar una plaza en Siniestras.

⁃ ¿QUÉ?…¿en Siniestras?…¡son todas adolescentes, querida!…¡TODAS!

⁃ Sí, pero no hay ninguna cláusula que lo indique, lo hemos revisado.

⁃ Pero, pero…Emma, queridísima, es normal que tengas dudas, estás en una edad que, bueno, si continuaras abajo estarías pariendo en algún refugio…Contemplo la posibilidad de mudarte a otra sección, pero esperaba que lo hicieras más adelante. O que te retiraras a una casa en El Campo con el dinero que vas a ganar. Allí podrías tener gatos.

⁃ Helena, tengo alergia a los gatos!!. Y no quiero. Tengo COE para otras cosas.

⁃ Vale, pero Siniestras, no. Además, cobran muchísimo menos.

⁃ Lo sé..yo…

⁃ ¿Cuáles son las otras posibilidades que has barajado con tu centralita?

⁃ Sólo había otra que me encajaba.

⁃ ¿Ajá?

⁃ Sexualmente Liberadas

⁃ ¿En serio?- dijo soltando una aguda risotada

⁃ Helena, he asistido a nueve cruceros y doce Fiestas de Navidad. Soy de las veteranas, recuerda que me contratasteis cuando los túneles aún estaban abiertos. De eso ya hace mucho. Conozco por su nombre a varios de los prostitutos, bueno, azafatos y camareros, y creo que Jason Prats es el único ejecutivo al que aún no he basado. Al principio, me enamoraba y por eso “No pensaré nunca más en ti” fue Trendic-Topic. Pero ahora ya, Helena…

⁃ Ya, pero como eres una solitaria, ¿verdad, guapa?, te da repelús vivir en un complejo de cinco edificios llenito de hombres y mujeres, animales, orgías…

⁃ ¿Orgías?

⁃ Emma, infórmate un poco, anda. Eres demasiado mojigata y sobre todo, demasiado S-O-L-I-T-A-R-I-A

⁃ Eso en la primera búsqueda. En la segunda, encontramos otra posible compatibilidad.

⁃ Ay…

⁃ Feministas

⁃ ¡No!…¡No, Emma, no!…¡¡recorte de sueldo!! No te dejarán que lo hagas. Eres demasiado buena y no querrán a alguien tan convincente. La sección Feministas sólo tiene a diez en plantilla. Y una de ellas acaba de ser deportada.

⁃ O sea, que hay una plaza libre.

⁃ ¡Emma!…¡ha sido deportada por escribir en contra de los deseos de la empresa! Para la escritura crítica hay que ser poco sentimental y muy racional, y no pasarse de la ralla. Tú con tu carácter, querida, tendrías al equipo de Prats encima constantemente. Emma, preciosa, escribe sobre lo que tú sabes.

⁃ ¿Quejarme?, ¿autocompadecerme?, ¿aburrirme?

⁃ Exacto. Nadie como tú aprecia las sutilezas de esos estados de ánimo…¿sabes la de esposas por conveniencia, mandos intermedios y herederas feas a las que estás ayudando?…¡se sienten comprendidas, comentan, te siguen!

⁃ Me dan asco. Me da asco la gente que las ha metido allí.

⁃ Sí, pero compran contenido — dijo Helena, muy en serio.

⁃ Así que de Solitaria, has pasado a casi sexualmente liberada con tintes feministas. Lo que puedo hacer es pedir que te pasen el C.O.E de nuevo.

En su cárcel dorada entre las nubes, la princesa solitaria programó un Daikiri de fresa. El color rojizo del combinado despertó el recuerdo de las quemaduras que le cruzaban la cara, las piernas, las manos y el pecho, cuando sobrevivió a la explosión. Entonces le llegó el hedor del refugio, de los heridos y de los cadáveres acumulándose. A pesar del peligro que intuía en las calles, huyó de allí enloquecida. Afuera; la niebla y el polvo, no veía nada. Avanzó unos metros, presa del miedo, hasta que entre la densa capa distinguió unas luces borrosas. Trabajar en la biblioteca de la Zona Alta fue una suerte, pensó. Una nave ambulancia no estaría cerca de su casa, ni la hubiera encontrado si estuviera trabajado en cualquier otro sitio. Subió a la nave, herida y desorientada. Y despertó en un hospital orbital privado. La curaron y reubicaron gracias al resultado óptimo de su C.O.E, que hoy día le daba la posibilidad de vivir una vida digna. Abajo, enfermedades asolaban la Tierra, los supervivientes de un pasado que nunca volvería se afanaban por resistir en un mundo abandonado.

Unas luces saltaron en los cristales. Era el resultado de la revisión del C.O.E. Con curiosidad, tecleó aprisa. Los porcentajes cayeron en cascada, y ella pasó el dedo por encima, en el aire, buscando la palabra clave: SOFISTICADA.

Llorando y dando saltitos, programó con las manos varias órdenes seguidas. Las luces se abrieron como en un escenario, y Emma cambió su bata por un traje de noche negro, muy discreto, y arregló su melena en un moño. Las escritoras de novelas Sofisticadas tenían un estatus especial. Había muy pocas, que ella supiera, una o dos, una británica y una leonesa, que estaba ya muy mayor. A nadie se le había ocurrido, porque las Sofis, hasta el momento, habían sido solamente de alta cuna, aristócratas o algo parecido. Y ella, una bibliotecaria de abajo…Le darían a escoger Destino y sería casi libre. Millonaria. Helena reaccionó fríamente, debido a la envidia, supuso, pero soltó una lagrimita al despedirse, puesto que sus funciones como Editora no abarcaban esa sección. A Kiwi lo desconectó con Emma Dos, sin piedad. Y las felicitaciones llegaron automatizadas desde la Editorial, sin flores ni nada parecido, ni conexiones Face to Face. Pero tenía un billete a la Orbital y de allí quería ir a Luna, donde la situación legal era muy nueva y ella podría quizás tener amigos y empezar otra vida. Envió sus libros, y poco más, a la Central Orbital y recibió el código. Tras de sí dejaba dos décadas de soledad. En el turboascensor se le despeinó un poco el moño.

Desde la enorme cristalera de la lanzadera Scott, pudo ver las oscuras manchas de las ciudades bajas de Las Bases, que parecían densos brazos de alquitrán intentando reptar por las paredes de los rascacielos, que se escalonaban cada vez más altos y más brillantes, huyendo de la sombra de la muerte y la descomposición. Emma, apretó los libros contra sí, como había hecho inconscientemente el día de la explosión. En unos minutos estaría en la Central Orbital ordenando un billete a la capital de Luna, una ciudad nueva, llena de oportunidades, lejos de la Tierra y los recuerdos, lejos del viejo mundo, lejos del viejo nuevo mundo. De repente, se dio cuenta de que había estado años conteniendo la respiración, y ahora, por fin, parecía que el aire llegaba a sus pulmones. En la reciente colonización del satélite, los huecos legales y los pequeños desórdenes sociales estaban menos controlados que en la Tierra, y no digamos en la Orbital. No habrían más Solitarias, ni etiquetas de ninguna clase, escribiría para un nuevo espectro de humanos, más libres, en una sociedad que aún estaba por construir. Llena de una esperanza casi infantil, atravesó la puerta del tubo de embarque. Divisó impresionada la enorme cúpula, repleta de ruidosos anuncios volantes, y la bestialidad de una construcción que parecía ligera, atestada de personas que iban de un lado a otro. Aún le parecía mentira que tal enorme embarcación pudiera flotar por los cielos.

Echó de menos a Emma Dos, pero sabía que en Luna podría reconectarla, venía con el contrato. Tanta gente, le mareaba. Era excesivo, y prácticamente tenía que ir pegada a las barandillas y caminaba muy despacio. Había otros como ella, intentando equilibrar sus cuerpos, y sus miedos, contra la inercia de la Órbita. Algunos, vomitaban, y ella estuvo a punto de hacerlo. Cintas quilométricas serpenteaban sobre el suelo en varias direcciones y Emma tomó una, a gachas. La imagen de un azafato se desplegó ante ella:

– Atención personalizada- dijo con voz juvenil

– Emma Gris, COE 179 López-Fritz-Xeng código 4420 — contestó Emma, intentando sujetarse. Le temblaban las piernas…

– Autentificación…correcto…continuar

– Continuar- dijo Emma

– ¿Destino?- preguntó el chico

– Estación Lunar

– Incorrecto- contestó el azafato tras unos segundos- ¿Destino?

Emma pensó un poco.

-Luna- dijo

-Incorrecto

– Información-pidió ella, sollozando.

– Destino no válido para empleados de López-Fritz-Xeng

Emma estalló en sollozos. El moño, a un lado de la cabeza. Se dejó ir y cayó de rodillas sobre la cinta. Y luego ya se tendió entera y siguió llorando, gritando y pataleando.

-¿Destino?-seguía preguntando la imagen plana del azafato.

Unos tipos trajeados, aterrizaron sobre la cinta desde una plataforma móvil. Levantaron a Emma y ella se agarró al más alto, con brazos y piernas, perdiendo un zapato mientras la plataforma los elevaba. También perdió el sentido.

– Nos lo ha puesto fácil- comentó el alto que acarreaba a Emma Gris.

En la sala privada, los asientos eran azules, suaves y calentitos, todos excepto uno, de plástico rojo, y resultaba un diseño muy original, jugando con los colores de la compañía de transportes. Los dos tipos fornidos dejaron con cuidado el cuerpo de Emma en la silla roja. Y ellos se sentaron a ambos lados.

⁃ ¿Quién era la chica?-dijo uno

⁃ Ni idea — contestó el otro

El de la izquierda pasó las yemas de los dedos por el borde de la silla y esta se iluminó. Una pantalla apareció ante ellos y mostró una imagen de Emma y sus datos legales.

⁃ Alguien con C.O.E de alteración del orden, llegan muchos últimamente.

⁃ Menos mal que la gente sigue procreando, porque si no nos quedaríamos sin humanos.

⁃ Tranqui, al final no habrá ni uno. Los Botis manejarán el mundo.

⁃ Si seguimos pensando así, nuestro C.O.E nos va a traicionar…

⁃ Cuando llegue mi turno, amigo, te mataré antes de que tú me mates a mí.

El de la derecha sacó una diminuta bola de plástico de uno de sus bolsillos y tiró de ella hasta desplegar una bolsa, del tamaño del cuerpo de Emma, mientras el compañero metía una pastilla negra en la boca de Emma y con un suave gesto se la introducía hasta el interior de la garganta. Rápidamente, el otro cubrió a Emma con la bolsa elástica, por encima de la silla. Una luz blanca envolvió por unos segundos toda la figura, y luego el suelo se tragó a Emma y en un parpadeo devolvió la silla, vacía, a la sala privada. Los tipos se atusaron el pelo y compusieron sus ropas.

-Pobre chica — dijo el alto, riéndose- Qué manía tienen las compañías de mentir a los deportados.

– Cuando alguien quiere ir a Luna , es que algo trama.

– En Luna no hay nada, no dejan que llegue nada…

– Calla, Iván, o tendré que deportarte…

– El año que viene nos sustituyen Botis, que te lo llevo diciendo…

En ese momento, un empleado de limpieza, tuerto, entró seguido por un domot. Y los tipos volvieron a los pasillos, pendientes de la siguiente orden.

No se sabe qué ocurrió con Emma, ni se sabe qué ocurría entonces con los Deportados. De Emma sólo quedan sus escritos, la manera en que ella vivía su encierro de lujo, y la referencia de Emma Grau, rescatada a los 25 años por la Brigada Orbital de Salud, ahora Saint James Hospital Toyota, dueño de media galaxia, recuperada en los trabajos de la Asociación Federal de Mujeres de La Tierra, sección Barcelona, que se dedicó, entre otras cosas, a proteger las bibliotecas de la ciudad, que utilizaron como base durante la Conquista de Las Bases. Este es un relato libre sobre lo que pudo haber sucedido, el día que Emma Gris dejó de escribir.

por Sandroide

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